El rango de las microondas está incluido en las bandas de
radiofrecuencia, concretamente en las de UHF (ultra-high frequency - frecuencia
ultra alta) 0,3-3 GHz, SHF (super-high frequency - frecuencia súper alta) 3-30
GHz y EHF (extremely-high frequency - frecuencia extremadamente alta) 30-300
GHz
Las microondas pueden ser generadas de varias maneras,
generalmente divididas en dos categorías: dispositivos de estado sólido y
dispositivos basados en tubos de vacío. Los dispositivos de estado sólido para
microondas están basados en semiconductores de silicio o arseniuro de galio, e
incluyen transistores de efecto campo (FET), transistores de unión bipolar
(BJT), diodos Gunn y diodos IMPATT. Se han desarrollado versiones
especializadas de transistores estándar para altas velocidades que se usan
comúnmente en aplicaciones de microondas.
Los dispositivos basados en tubos de vacío operan
teniendo en cuenta el movimiento balístico de un electrón en el vacío bajo la
influencia de campos eléctricos o magnéticos, entre los que se incluyen el
magnetrón, el klistrón, el TWT y el girotrón.
La existencia de ondas electromagnéticas, de las cuales
las microondas forman parte del espectro de alta frecuencia, fueron predichas
por Maxwell en 1864 a partir de sus famosas Ecuaciones de Maxwell. En 1888,
Heinrich Rudolf Hertz fue el primero en demostrar la existencia de ondas
electromagnéticas mediante la construcción de un aparato para generar y
detectar ondas de radiofrecuencia
¿En que se usa?
Una de las aplicaciones más conocidas de
las microondas es el horno de microondas, que usa un magnetrón para producir
ondas a una frecuencia de aproximadamente 2,45 GHz. Estas ondas hacen vibrar o
rotar las moléculas de agua, lo cual genera calor. Debido a que la mayor parte
de los alimentos contienen un importante porcentaje de agua, pueden ser
fácilmente cocinados de esta manera.
Las microondas pueden concentrarse en forma de potentes
rayos, sumamente direccionales, que, como penetran fácilmente la atmósfera
terrestre, se emplean muchísimo en las comunicaciones por satélite. Las ondas
radio no se prestan normalmente a esa aplicación porque tienden a reflejarse en
la ionosfera, capa de la atmósfera terrestre en la que existe una alta
concentración de partículas cargadas. El satélite amplifica las señales
recibidas de microondas, retransmitiéndolas a la Tierra.
Las microondas son susceptibles de una codificación
especial para poder llevar al mismo tiempo muchas transmisiones separadas -por
ejemplo, hasta varios miles de conversaciones telefónicas- (técnica llamada
multiplexión), lo que las hace utilísimas en la comunicación sobre la
superficie de la Tierra. En algunos países se han montado extensas redes de
transmisión por microondas; esas redes comprenden una serie de torres
-reconocibles por sus antenas parabólicas o de embudo-, que detectan,
amplifican y retransmiten las señales que llegan en microondas. Esas torres
suelen distar unos 45 km en el terreno llano, debido a que las microondas no se reflejan en la ionosfera, por lo que hay que
retransmitirlas antes de que se pierdan en la distancia.
Aeronáutica:
- tripulación de aviones
- lanzamiento de misiles
Comunicaciones:
- televisión
- telemetría
- sistema satelital
- radio navegación
Medicina:
- diatermia
Uso doméstico:
- hornos y calentadores
Investigación:
- meteorología
- física nuclear









